jueves, 19 de febrero de 2009

Llueve

Llueve,
y mis ganas de amarte
se convierten en un cúmulo de deseo que me ahoga,
hasta la inconciencia.-
Las ganas de recorrer tu piel son un delirio de caricia erótica no realizada,
y es entonces cuando saldría a buscarte por las calles mojadas,
cargando mis ansias
como un equipaje de viento salvaje,
y alas mojadas,...
y te encontraría.-
Pues, es la certeza,
el amor, y el juego,
el que seduce mi ingenio,...cual mago, maligno y pequeño.-
En mi búsqueda anhelante,
pararía en cada esquina y en cada jardín cortaría un gajo,
para al encontrarte cubrirte de hojas,
rozarte la piel,
y transformar el amor en agua de lluvia graciosa.-

Luego de los ritos profanos,
nos uniríamos,
en un canto agreste en la tierra mojada,
y los fieros animales del miedo,
se tornarían azules,
hasta desaparecer en el alba.-

Al amanecer, caminaremos juntos,
tomados de la mano con nuestra desnudez, brillante,
corruptora del hastío,
cansados de sexo,
sucios de amor,
y al llegar a la ciudad nos reiremos, hasta convertirla...en
un eco...hueco.-

Mar 1995

3 comentarios:

José Ignacio dijo...

Guao!! Eso es lo que llamo vivir con intensidad :)
Un beso.

Mar dijo...

Gracias José, en esa epoca estaba Ignea!juas!

cariños

Mar dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.